sábado, 24 de octubre de 2009

EL CATACLISMO DE DAMOCLES

EL CATACLISMO DE DAMOCLES

Un minuto de la última explosión, casi toda la humanidad ha muerto, y el humo ha cubierto la luz del sol, lo que ha generado grandes estragos en la naturaleza hasta el punto de que va a desaparecer la Amazonía y el desierto del Sahara estará  cubierto de nieve, la creación habrá terminado, y el único vestigio de vida serán las cucarachas.
Señores políticos y amigos, esta no es una mala copia del delirio de Juan en su destierro de Patmos sino lo que puede suceder, que podría suceder en este mismo instante por la explosión dirigida o accidental del arsenal nuclear que tienen las grandes potencias.
Hoy seis de agosto 1986, existe un gran arsenal nuclear en desarrollo. Lo que quiere decir que estamos sentados sobre barriles de dinamita, que nos podría fulminar en un instante, y la potencia que tiene esta amenaza colosal pende sobre nuestras cabezas como un cataclismo de Damocles, que podría incluso influir en el sistema solar. Ninguna industria, ciencia o arte ha crecido tanto como la industria nuclear, y tampoco ninguna otra cosa podría influir tanto en el destino del mundo.
Si sirve de consuelo, la preservación de la vida humana sigue siendo más barata que la peste nuclear. Ya que existe un apocalipsis en los países desarrollados que esta malbaratando las posibilidades de una vida mejor para todos.
Por ejemplo:
-       En la asistencia infantil, a millones de niños pobres en el mundo se les podría brindar las condiciones básicas para una vida digna;
-       En salud, se podría hacer una campaña preventiva contra el paludismo y evitar la muerte, solo en África de mil millones de niños;
-       En la alimentación se podría aliviar el hambre de miles de personas comprando los equipos agrícolas para que los países pobres adquieran la suficiencia alimentaria en los próximos cuatro años;
-       En la educación podría lograrse por fin la fantasía de la alfabetización mundial, con la construcción de nuevas escuelas, y la calificación de los maestros que harán falta en el futuro para el tercer mundo;
-        Y por último se podría cancelar la deuda externa de todo el tercer mundo.
Todo esto se podría lograr de no ser por el malgasto de dinero para la guerra: bombarderos, portaviones nucleares,  cohetes etc. En el que están invirtiendo miles de millones de dólares las grandes potencias. Con todo, frente a este despilfarro económico, es más doloroso el despilfarro humano, ya que la industria de la guerra tiene cautivos al más grande contingente de sabios nunca antes reunido en ninguna empresa en la historia de la humanidad. Gente que pertenece aquí a esta mesa y su liberación es indispensable para que nos ayuden a crear, en la parte de la educación y la justicia, lo único que nos puede salvar de una catástrofe, la cultura de paz.
A pesar de esta triste realidad, la industria de las armas no toma un instante de tregua. Mientras almorzamos se construyó una nueva arma nuclear. Y mañana cuando despertemos habrá más en el ambiente de muerte de los ricos, con lo que costará una sola de ellas bastaría para un domingo perfumar de sándalo las cataratas del Niágara.
Un novelista se preguntó si alguna vez la tierra no será el infierno de otros mundos, pero tal vez sea mucho menos, porque la carrera de las armas va en contra de la inteligencia. Y no solo de la inteligencia humana sino también de la inteligencia de la misma naturaleza. Desde la aparición de la vida trascurrieron millones de años para que una mariposa volara, otro tiempo y fue fabricada una rosa, y luego de unas eras geológicas aparece el hombre. No es nada honroso para el hombre en la época de desarrollo de la ciencia haber permitido que un proceso milenario y complejo regrese a la nada con solo oprimir un botón.
Para impedir que eso ocurra estamos aquí sumándonos a los que claman por una paz con justicia, y así no ocurra, o si ocurre no será del todo inútil que estemos aquí. Después de miles de millones de años luego de la explosión una salamandra triunfal, que ha recorrido la escala evolutiva será quizás coronada como la mujer más hermosa  de la nueva creación. Depende de nosotros generación de ciencia, letras, artes, inteligencia y paz, que estas nuevas creaturas no vayan a esta fiesta con nuestros terrores de hoy, me permito invitarlos a hacer un arca de la memoria capaz de sobrevivir al diluvio atómico, una señal para que los nuevos habitantes sepan por nosotros lo que no han de contarle las cucarachas, que existió vida, que en ella prevaleció el sufrimiento y la injusticia, no obstante, conocimos el amor e imaginamos la fidelidad, y que haga saber para todos los tiempos quienes causaron este desastre, con que inventos tan barbaros y con qué intereses tan mezquinos  destruyeron la vida.

Resumen.
texto original por Grabriel Garcia Marquez 

No hay comentarios: